El entorno del Colegio María Nebrera es un factor esencial en la calidad de nuestra enseñanza.

El entorno es el espacio con el cual interactúa el niño constantemente. Por ello, debe estar cuidado y adaptarse a sus necesidades. Por ello, es importante hacer que éste incida en él mismo de la manera más positiva.

En el Colegio María Nebrera somos conscientes de este aspecto. Por eso, distinguimos diferentes aspectos que creemos que son esenciales a la hora de adaptar el entorno para el buen desarrollo del aprendizaje en los más pequeños:

1. La luz.
Se trata de un elemento esencial en el crecimiento de los niños. La luz aporta una mayor capacidad de aprendizaje, una mayor concentración, la mejora del crecimiento y la prevención de enfermedades. Todo el colegio tiene orientación sur por lo que durante toda la jornada escolar la luz natural llega a nuestras aulas sin necesidad de utilizar otras.

2. La ventilación.
Es esencial que los niños respiren aire limpio y sano. Por eso, un entorno abierto con vegetación y presencia de árboles, lejos de la polución, se convierte en lo más idóneo. Nuestro Colegio se encuentra situado a los pies de Sierra Nevada, permitiendo que nuestros alumnos y alumnas respiren un aire de excelente calidad.

3. La tranquilidad sin ruidos.
La contaminación acústica puede llegar a ser un importante lastre en el aprendizaje, ya que es motivo de distracciones por parte de los niños, influyendo en la concentración. Aprender en un espacio lejos de ruidos molestos, donde primen los sonidos de la naturaleza, es el escenario más idóneo.

4. El espacio.
Los espacios intrincados y reducidos de formas complejas suelen incidir en el desarrollo de los más pequeños y en cómo interactúan con el entorno. Por eso, lo mejor es disponer de espacios amplios en los que predominen las líneas rectas y sencillas, puras. Todas nuestras aulas miden más de 60m2 frente a los 45m2 que se requieren.

5. Los colores.
Los colores ejercen una influencia sobre los distintos procesos fisiológicos y funcionales del organismo, estimulando el sistema nervioso y los órganos de un modo u otro. Por eso, lo más recomendable es no utilizar los colores de manera fortuita y usar colores neutros, para que el impacto en el aprendizaje sea el mínimo. El color blanco, beige y gris neutro son los colores predominantes en tanto en los edificios del Colegio como en su equipamiento.